lunes, 16 de abril de 2012

Encuentro furtivo.

Cómo bailan mis labios con los tuyos,

la noche en nuestras bocas se deshace…

No hay temor en nuestro furtivo encuentro

pues cuando el cuerpo ardoroso yace

está preso de pasiones escondidas.


En el silencio envolvente las almas,

supeditadas al amor incontrolable,

por los tenues roces del viento

pierden la cordura intachable

y se transforman en anhelo.


Sienten agudezas envidiables:

la sangre desbocada en los labios,

el ansia atrapada en la cárcel corporal,

la mente aguda perdida en sabios

consejos nocturnos de lujuria.


Mas cuando el sol llama sutilmente,

iluminando los capullos en flor,

hielo, frío, abandono y soledad

quedan del implacable ardor

en el fútil lecho pasional.


Sandra L.

1 comentario:

  1. Ola nena!!
    Enantame siges eskribindo iwal d ben...epero k todo xe vaia muy ben....bikos

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