lunes, 16 de noviembre de 2009

Filosofía de un muñeco.

Vamos, esto es muy fácil. ¿No lo ves? Sólo tienes que extender la mano, coger el ridículo muñeco que no mide más de veinte centímetros de altura y, a continuación, jugar. Porque es muy sencillo: hará lo que quieras, dirá lo que desees —tú pondrás su voz, por supuesto— y se moverá hacia donde lo dirijas —obviamente, tú lo harás caminar y lo sostendrás para que no se caiga de sus ridículas piernas de plástico—.

¿Qué haces si su ropa no te gusta? ¿Si no le sienta bien, si no te convence el modelo o si la situación requiere de otras prendas más o menos formales? Cambiársela, claro, porque él no hará el esfuerzo de vestirse por sí mismo —no lo olvidemos, es un simple muñeco que no puede moverse, como cualquier Barbie—.

Podríamos considerarte de esta forma su creador, su Dios, el que le ha dado un sentido a su sociedad individual. Pero no tendría sentido, porque nosotros mismos somos como muñecos a los que enseñar, como ideologías plagiadas que carecen de corazón y raciocinio. A nadie le importa si sufrimos, si lloramos o si morimos de inanición; porque lo importante es cumplir las expectativas que se tienen sobre nuestra sumisa persona. Y si te rebelas, pierdes o ganas; siempre es así.

Pero la tendencia es hacia la perdición.

Somos un producto manipulable. Ellos nos controlan. Ella no nos dejará escapar.

3 comentarios:

  1. muy lindo tu blog! yo tambien escribo relatos, aber que te parecen!

    ResponderEliminar
  2. hola sandra! muy grande para mi el contenido de este texto, en cierta manera me sigue afectando mas de lo debido; sin embargo, algunas cr´ticas sólo nos hacen más fuertes, a la larga si has resistido, las he llegado a agradecer; mi pregunta es ...cuánto de doloroso tiene que alguien en tu vida no pueda entender tu autonomía , tu forma de verlo.., tu manera de vivir, tu elcción¿
    Me siento agradecida de contar con el amor incondicional de los míos en ese sentido.

    ResponderEliminar
  3. Hola. Sin duda, una visión clara y sin pelos en la lengua de muchos que están por encima de nosotros en cuanto a influencia, autoridad, etc.
    En estos niveles, la autonomía sólo se mantiene cuando interesa. En cambio, en los niveles en los que nos movemos, esto se traduce muchas veces en sobreprotección, algo en lo que, por desgracia, yo mismo estaba cayendo con una persona muy querida y, a raiz de esto, me he dado cuenta de que es de lo peor que se le puede hacer a alguien, ya que supone poner en duda ciertas capacidades de una persona. Además, cuando algo se está viviendo en carne propia, es en ese momento cuando comprendes por completo el daño que realmente estabas haciendo. Suerte que aprendemos de nuestros errores.
    Enhorabuena por el blog y la entrada. ¡Gracias a todas por estar ahí pase lo que pase y haya pasado!
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar