Frunció el entrecejo y trató de captar mejor el olor proveniente de la cocina de su amiga. Le parecía que conocía aquel aroma.
-La comida está lista –exclamó su amiga entrando en el salón con dos platos.
La joven observó el contenido y entonces sonrió.
-¿Qué sucede? –le preguntó su amiga con curiosidad sentándose a su lado.
-El aroma de esta comida me recuerda a mi abuela.
No quiso decir nada más ya que sintió que se le acumulaban las lágrimas en los ojos. Su abuela había muerto dos meses atrás, pero ella siempre la recordaba sonriente. La abuelita Maggie, como solía llamarla, pasaba la mayor parte del día en la cocina preparando diferentes platos que luego tenían un excelente sabor.
Sonrió con tristeza. Aquel aroma le hacía recordar un plato que de pequeña le encantaba comer sentada en el regazo de su abuelita. En el fondo, eran buenos recuerdos.
Conejandritah *-*
ResponderEliminarBueno, me parece genial que usaras el blog tan pronto *-* Me centro en la historia:
Es realmente preciosa, me hizo recordar cosas tristes relacionadas con mis dos abuelas, una todavía vive... la otra lamentablemente falleció cuando yo tenía sólo ocho años. Me identifiqué con la chica, y el modo en el cual se dirigía a su abuelita, con tanto cariño me hizo casi soltar un par de lágrimas. Ando muy sensible por el tipo de tema.
Muy linda.
Sandra, me alegro de que hayas decidido abrir un cuaderno y seguir escribiendo.
ResponderEliminarUn aroma, la música, un sabor te pueden devolver a la infancia. Es como la magdalena de Marcel Proust en "En busca del tiempo perdido".
Me permito hacerte una crítica constructiva. La idea es buena, pero más que contarlo todo hay que sugerir y no descubrir todo a los ojos del lector desde el principio. En el primer párrafo ya descubres "que le parecía que conocía aquel aroma". Ésto puedes dejarlo para más adelante. Cuidado con las rimas: parecía, conocía, mejor "le parecía reconocer aque aroma". En vez de decubrir que se trata de la abuela, se puede hablar de "Ella", mantener un poco la ambiguedad para suscitar curiosidad en el lector. Y ojo con las repeticiones. Por ejemplo: "comer sentada en el regazo de su abuelita" se podría utilizar un pronombre: comer sentada en el regazo de ella".
Sandra, mis apuntes intentan ser constructivos. A mí me han ayudado también haciémdome pequeñas aportaciones.
Te dejo la dirección del mi cuaderno. Compartiremos.
http://sinpermisodetucaranilicenciadeustedes.blogspot.com
Un abrazo y adelante. El camino de la escritura es muy largo, pero merece la pena.
Saya: Gracias por tu opinión, me alegra que te haya gustado.
ResponderEliminarShandy: Los consejos y las críticas constructivas que nos ayuden a mejorar siempre son bien recibidos, y puedes estar segura de que los tendré en cuenta para mis próximos escritos. Gracias por dedicarme un minuto de tu tiempo.